¿QUÉ PASA SI FALLECE EL INQUILINO O EL PROPIETARIO DE UNA VIVIENDA?

Lamentablemente puede ocurrir que el propietario o inquilino fallezcan mientras el contrato de arrendamiento sigue vigente. A continuación vamos a analizar en qué situaciones ambas partes quedarán obligadas a continuar con sus obligaciones.

Si falleciese el inquilino, el arrendamiento no se extingue siempre y cuando la ley conceda derecho a subrogarse en lo que queda de arrendamiento, a determinados familiares del inquilino fallecido.

Estos familiares son los siguientes:

  • El cónyuge del inquilino fallecido que al tiempo del fallecimiento estuviera conviviendo con él.
  • Los descendientes del arrendatario fallecido, o sea los hijos y nietos que en el momento de su fallecimiento estuvieran sujetos a su patria potestad o tutela.
  • Los ascendientes del arrendatario fallecido, o sea los padres y abuelos que hubieran convivido habitualmente con él, durante los dos años precedentes a su fallecimiento.
  • Los hermanos del inquilino fallecido que hubieran convivido durante los dos últimos años con el fallecido.

¿Y si nadie quiere o puede subrogarse?

Si al tiempo del fallecimiento del inquilino no existiera ninguna de las personas mencionadas anteriormente, el arrendamiento quedará extinguido y el propietario podrá recuperar la posesión de la vivienda arrendada.

¿Y si fallece el arrendador?

Si quien fallece es el arrendador, serán los herederos del arrendador fallecido los que quedarán obligados a continuar con el arrendamiento hasta que finalice el periodo previsto en el contrato de alquiler.

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